?

Log in

Previous Entry | Next Entry

Ok, esto es la traducción al español de una traducción al inglés que hicieron del juego original en japonés xD Y es una adaptación, porque algunas cosas traducidas literalmente carecían de sentido o sonaban muy forzadas en nuestra lengua. No sé qué tan fiel será al original en japonés, pero hice mi mayor esfuerzo.
El final de la primera parte de Grand Order traducido al español.
See, a veces me hago lo mismoq ue los traductores de los animes españoles x3
Singularidad Final
Capítulo 3: Intelligence Room Flauros
Traducción al inglés por BlitzBlast en Reddit.
Traducción al español por mi

Profesor Lev/Flauros: Activando. Activando. Los nueve pilares que administran la Sala de Inteligencia son: Orias. Vapula. Zagan. Valac. Andras. Andrealphus. Kimaris. Amdusias.
Somos los nueve pilares que comprenden los idiomas. Somos los nueve que componen los fenómenos. ¡En nombre de los 72 Dioses Demonios nuestra labor nunca se extinguirá!
Nerón: Oh oh, te has presentado como los 72 Pilares demoniacos. En ese caso, nosotros, los Septem Montes Romae, ¡te retamos! Te he esperado, Gudao. ¡Pero el Emperador Claudius Nerón ya ha hecho su presentación!

Después de una pausa, Nerón admite que no tiene idea de lo que está pasando. Recuerda haber estado en su oficina hace un momento… ¿o en las tierras baldías de una nueva tierra (América)? ¿de pie en un coliseo (Nerolimpiadas)? Incluso más allá del cielo (Extra). Y ahora está en medio de un mar de estrellas, en una batalla para decidir el destino del Mundo, en el Templo del Tiempo de Salomón.

Realmente no entiende lo que pasa. Pero sabe lo que debe hacer: pelear. Señala la asquerosa cosa de enfrente y pregunta si es tu enemigo. Declara que es su oportunidad de pagar la deuda que contrajo contigo, su amigo, y jura que balanceará con toda su alma la espada de hierro meteórico.
Lu Bu ruge. Boudica interpreta que Lu está molesto por lo largo del discurso de Nerón.
Al ver tu sonriente rostro, junto con el de Mashu, Boudica se alegra. Piensa que debe ser un regalo divino de su diosa Andrasta.

Espartaco también está feliz al ver cómo te has defendido de los opresores. Dice que ha llegado el momento de pelear juntos.

Jing Ke nota que todos están de buen humor, luego anota que el estado actual de las cosas es lo suficientemente desesperado como para impresionarla incluso a ella, la “encarnación de la desesperación”. Pero ahora todos se han reunido para derrotar a los Pilares. Piensa que es poco refinado, ya que no hay forma de que ella tumbe alguno de un golpe, pero aún así lo intentará. Después de todo, Salomón es como un emperador. Sin embargo, lo más importante es una deliciosa bebida antes de la batalla.

Boudica se ríe de la buena disposición de Jing Ke, y se ofrece a cocinar algo si piensa armar una fiesta para celebrar la victoria. Va a ser un evento único, después de todo, con las personas que han luchado entre ellas hasta este momento. Jing piensa que es una buena idea y decide no arruinarlo para regresar viva.

Soldado romano: ¡Tres aplausos para el Emperador! ¡Tres porras para su Majestad Nero Claudius Cæsar Augustus Germanicus! ¡Como la leal Primera Legión de su Majestad, del primer al décimo séquito se han reunido aquí!

Una enorme alegría estalla. Nerón se asombra de tener tantos soldados, y al mismo tiempo, está confundida. Está bastante segura que, a diferencia del Rey de los Conquistadores, su ejército no estaba compuesto de Espíritus Heroicos. Un representante del ejército coincide, y explica que en realidad son sólo espíritus anónimos que normalmente no tendrían forma. Pero, le asegura, no le temen a los Pilares demoniacos, porque todos ellos son hijos de Roma. Los soldados se han reunido bajo los colores del carmesí y el oro, y esperan las órdenes de Nerón.

Ella se avergüenza un momento, pero pronto recobra la compostura.

Nerón: Escuchen mis palabras, Legión mía… Hm. Estoy… complacida. Lo digo desde el fondo de mi corazón. Aunque sólo sea un rayo de luz, puedo ver el camino hacia adelante. Puedo ver mi futuro. Quizá sea sólo una ilusión provocada por el Templo en el borde del mismo tiempo, pero vi la historia debidamente restaurada. Seré expulsada de mi posición de Emperador. Al final, lloraré, sola… tocando al sol tres veces, yo moriré. Es el camino que está establecido. La historia inmutable.
Pero aún así, aún así… ¡En este momento no estamos solos! ¡Incluso si esa ilusión se vuelve realidad, Gudao, mis camaradas, invitados y toda mi legión están aquí presentes!

Calígula aparece y está de acuerdo. Independiente de la visión, Nerón no está sola. Hacen eco las palabras de Rómulo al final del Septem: Roma es inmortal, porque aunque el Imperio Romano perezca, su cultura prevalecerá.

Calígula: Amaste a Roma. Por lo tanto, lo menos que pueden hacer los espíritus del pasado es recompensarte.  Eres hermosa, está bien que te jactes. Tu belleza, tu alma, son sublimes.
Nerón: Tío, tu… ¿¡hablaste!?
Calígula:  OOOOOOOOOOH! ROMA ES IMMORTAL! ¡PILARES, APLASTAR! ¡APLAAASSSSSTAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAARRRRRRRRRR!
César aparece y le dice a Nerón que no se angustie. Calígula recuperó su razón por un breve momento para decir lo que necesitaba decir. César declara que en esta ocasión, en lugar de oponerse a ella, los emperadores se unirán. No es que él sea un emperador como tal, pero lo dejará pasar, ya que suena bien. Después de todo, para inspirar a la gente hay que ser breve.

Nerón se asombra de tener a su lado incluso a César. También la hace muy feliz que Calígula llegó a elogiarla, pero luego decide dejar las cosas mundanas para después. Especialmente ahora que se le han unido el Emperador ilusorio y el tercer Emperador. A César no le hace gracia lo de “ilusorio”.

Rómulo: Nerón, mi amado niño, ahora es el momento del anuncio. Habla. Ruge en los cielos la Gran orden. Roma te ayudará.
Nerón: No puedo equivocarme. Ese eco, esa dignidad, sin lugar a duda pertenecer al Fundador.
Rómulo: Yo [ROMA] estoy aquí. Con mi lanza, mi fuerza y mis hazañas, aplastaré a este enemigo.
No temas. Destierra ya tus dudas. Yergue su pecho con orgullo. Por ahora, toda Roma descansa dentro de tu cuerpo.

Calígula, César y Nerón se aturden ante la presencia de su Ancestro Divino.

Rómulo le cuenta a Nerón algo que alguna vez le dijo su padre, el Dios de la Guerra: Los seres humanos, con su capacidad para amarse unos a otros, son una existencia radiante. A lo largo de la historia se han presentados muchos males que han intentado apagar esa luz, igual que los Pilares demoniacos que pululan delante de ustedes.  
Rómulo se ríe. Pero es inútil. La Era de los Dioses terminó, con Roma sirviendo como prueba. Ahora cursa la Era del Hombre, un tiempo de aventura.

Se dirige a la Legión.

Rómulo: ¡Pruébense a ustedes mismos! ¡Deben luchar! ¡Deben alcanzar la victoria! ¡Tienen el permiso para hacer lo que les plazca!

Los soldados vitorean con emoción.

Nerón: Todos aquellos que llevan el carmesí y el dorado, Roma y yo ¡les prometemos la victoria!
Que los demonios comprenden que han sido derrotados y abandonen el campo de batalla.
Que los demonios observen cómo llenamos su tierra con desesperación, cruzando el cielo con una luz que nunca se desvanece.
Ahora, ¡Que la batalla final comience!

---
Waver reflexiona sobre lo que Flauros dijo al principio. Ignora los nombres y observa que mientras cerca de la mitad de los demonios supuestamente administran la sabiduría, los pilares del 59 al 67, en particular, están conectados con el conocimiento y la ciencia. Aunque hayan fusionado sus mentes, cualquier plan de batalla trazado será ineficiente contra las fuerzas combinadas de Roma. La fuerza bruta llevaba la ventaja, al parecer.

Waver sabe que está tentando al destino, pero calcula que un impulso más debería bastar. Pero sólo si Alejandro y él mismo desempeñan un papel en dicho impulso. Le pregunta al chico si está preparado, y éste responde que sí, listo para pisotear pilares. Aunque no pueda derribarlos, las cosas se pondrán interesantes. Sin mencionar el hecho de que esto parece ser una batalla a largo plazo. Alejandro ya pensó medio centenar de planes y desea probarlos. Esto hace que Waver lo reprenda.

Normalmente recomendaría utilizar diez y no cien planes, pero dado el gran número de enemigos, quizá no sea tan mala idea. Le concede libertad a Alejandro para hacer lo que le plazca, aunque le advierte que debe estar al tanto de sus reservas de maná.

Dicho eso, el mago vuelve su atención al Templo del Tiempo. Analizarlo en su totalidad va más allá de sus capacidades, pero quizá pueda entender algo. Este espacio es creado con magia, así que no puede decir que lo entiende completamente, pero la esencia del sector está conectada con el centro, en una extraña formación mágica tridimensional. Alejandro está impresionado, concluye que la formación está alimentada por los pilares. El algo desagradable recibir su espeluznante energía mágica.

Waver le dice que no se preocupe por eso ahora, que concentre su atención en su posición actual. Se ofrece a crear un conducto mágico entre ambos, quizá ya no es un Master, pero aún puede hacerlo. Alejandro acepta la propuesta de su maestro, para que haga lo que quiera.

Waver/ Zhuge Liang: Es lo que dije… bueno, como sea. Te usaré para medir mis límites, mi Rey.
Joven!Alejandro Magno: Soy consciente de eso, mi futuro Siervo. ¡Ahora empecemos la batalla Bucéfalo!
Oh, pero antes de eso, señala Alejandro, todavía queda una cosa por arreglar: Su futuro rival.

Darío gruñe.

Waver se pregunta si Darío está restringido de alguna manera, pero luego se da cuenta que en realidad no tiene intenciones de atacar. Alejandro se ríe y confirma que Darío está siendo muy paciente. Se dirige a él como su gran rival y como el último emperador de la dinastía Achaemenid de Persia. Quizá aún no se han enfrentado, pero lo conoce lo suficiente para saber que no lo odia. Al contrario, le agrada. Y aunque no puede hablar por su futuro yo, considera que Iskander tampoco lo odia.

Darío gruñe.

Alejandro sabe que ha hecho esperar a Darío, admite que también le gustaría enfrentarlo, sobretodo porque no pudo hacerlo en Roma. Pero por desgracia, se disculpa el chico, no es el momento. Waver señala que lo más probables es que Darío no pueda entender las palabras del chico. Su nivel de Mad Enhancement es demasiado alto. No tiene sentido tratar de mantener una conversación con él. Alejandro entiende el punto de su maestro y se ríe, por eso él es el erudito. Aún así le pide que lo deje proseguir.

Le pregunta a Darío porque está reteniendo sus impulsos. Toda su existencia debería estar centrada en acabar con él, así que ¿por qué está luchando contra los Pilares? La explicación fácil sería que si el mundo es destruido, Darío no sería capaz de luchar contra él. Pero el chico duda que esa sea la razón.

Darío: *Ruge*
Joven!Alejandro Magno: Así es. Qué tal si… ¿qué tal si en verdad sí quieres luchar conmigo en este momento? ¿no sería ese el pico de la locura?
Darío: *RUGE*

Darío cambia a su tercera asención.

Waver/ Zhuge Liang: ¡Alejandro, lo has estimulado demasiado!
Joven!Alejandro Magno: Jajaja, sólo era una pequeña broma. Pero mira, no me está atacando. Ahh, lo siento, no debería seguir haciéndote esperar. ¡Avancen los dos! ¡Darío y Lord El-Melloi II! Mi futuro rival y mi futuro siervo, ¡cabalguemos juntos!

---
En el grupo de Nerón, Lu y Espartaco están teniendo la batalla de su vida.

Jing: ¡No uses tu Noble Fantasma tan cerca de mí, Espartaco! Lu Bu, estás demasiado lejos de--- ¡Olvídalo! ¡Córtalos, rómpeles y avanza! En este momento, nada es más apreciado que el poder destructivo en bruto.

Lu rugió, aparentemente ante el fastidio de recibir órdenes, por lo que Jing exasperadamente se disculpa. Ella se lamenta, jamás esperó que estaría haciendo esto, y desea desde el fondo de su corazón que la batalla ya termine, para poder emborracharse a gusto.
Entonces se pregunta dónde está Boudica, ya que usualmente es ella la encargada de mantener a dos a salvo. Luego descubre su respuesta.

Jing: Vaya inconveniente. ¿Es realmente momento para esto? … Les dejaré ser un rato.

Nerón le ordena a su Legión que no vacile y continúe avanzando, agrega que si alguien piensa que no puede mantener su posición diga en voz alta su nombre, alentándola. Grita que pronto cargará de nuevo, para cortar al pilar de carne en pedazos. Entonces, se detiene, su cabeza duele. Eso molesta Boudica. Ella no sabe si en este momento Nerón es un Espíritu Heroico o un ser humano normal, pero está participando en una guerra, no debería esforzarse tanto.

Boudica: Es mi destino arriesgar la vida en combate. Los Emperadores como tú deben dirigir la Legión.

Luego observa que los refuerzos arremeten en el flanco derecho, probablemente sea Alejandro Magno y compañía. En seguida vuelve a regañar a Nerón por exigirse tanto. Nerón se disculpa, y explica que su cuerpo rebosa de energía mágica y le cuesta controlar su propia pasón. Admite que incluso un genio como ella tiene sus problemas, como las migrañas incontrolables. En respuesta, Boudica se ríe a costa de ella, ¿qué tipo de emperador es? Molesta, Nerón se jacta de su sabiduría como gobernante, siempre en medio de estruendosos aplausos.

Nerón: … no. Bueno, ciertamente no soy tan buen gobernante. No tengo excusas. Incluso ahora, todavía recuerdo el incidente en Britania. Lo que te pasó… a ti, a tus hijas y a tu hogar. Alcancé la victoria a través de la injusticia.
Boudica: No fue decisión tuya. Uno de tus gobernadores actúo por su cuenta. Ahora como Espíritu Heroico me doy cuenta de eso.
Nerón: La imprudencia de mis siervos es mi propio fracaso. Como su Emperador, soy responsable.
Boudica: Bueno, supongo que sí… Ah, ya deja de culparte a ti misma para tratar de hacerme sentir mejor.

Sí, Boudica juró que nunca perdonaría a Roma. Su azote fue desagradable, pero si sólo hubiera sido eso, estaría bien. Sin embargo, la Roma de Nerón deshonró a las mujeres de Britania y destruyó sus ciudades. Ignoraron el acuerdo de su marido e hicieron lo que les dio la gana.
Nerón calla ante la furia de Boudica.

Boudica: Sin embargo, mi venganza terminó hace mucho. Soltaré esa historia aquí.

La reina piensa que es probable que su tarjeta haya sido manipulada, pero no está muy familiarizada con esas cosas. Esta es la persona que es ahora, así que no hay necesidad de hablar más sobre el asunto. Y al caso, ¿no tiene Nerón sus propias quejas? Boudica asesinó a mujeres y neños romanos, delante de sus padres--- Nerón la interrumpe, se disculpa, pero si la reina sigue hablando sólo volverán a caer en un clico de venganza y arrepentimiento. Boudica está de acuerdo.

Boudica: Yo morí hace mucho tiempo. Como Espíritu Heroico, sólo soy una sombra tallada en la historia, no la verdadera persona que vivió esos días. ¡Escucha, Nerón!
Nerón: ¿H-hm?
Boudica: Como yo no soy yo, seré capáz de perdonar a quien podría o no ser el verdadero Emperador Nerón.

Entonces Jing les grita preguntándoles cuánto más planean dejarle el cuidado de los ”niños” Espartaco y Lu. Nerón recuerda que la lucha contra el Pilar demoniaco aún está en curso, se disculpa y continúa la marcha.

Jing: ¿Fuiste capaz de… hablar sobre-?
Boudica: Gracias. Puedo dar todo de mi ahora.
Jing: No te preocupes. La ansiedad debe ser eliminada. Ahora, vamos a una verdadera batalla final. ¡El campo de batalla espera a estas valientes guerreras!

--
Stheno está mirando la batalla. La visión le resulta familiar. Héroes que buscan la gloria, derramando sangre y desgarrando la carne. Son galantes, y a la vez, miserables. Para ella, la historia de un Héroes es la historia de un plato de carne.

Stheno: Es una vista hermosa, pero cruel. ¿No lo crees, Atila?
Atila: No puedo responder a esa pregunta. No puedo sentir nada.

Stheno no está tan segura. Desde su punto de vista, Atila es bastante humana. En comparación con su aspecto hace 14, 000 años, es una persona completamente diferente. Y no sólo habla de la escala en su tarjeta. Relata que, aunque Medusa lo ha olvidado, para ella y Euryale aún está presente… como hace 14,000 años los antiguos dioses (a quienes ellas se refieren como conceptos) perdieron a Atila, el gigante que cayó de las estrellas. ¿O debería decir que Atila llegó desde el otro lado del Cielo? En ese sentido, ambas son iguales, pero también, diferentes.

Stheno: Eres la destrucción encarnada. Si nuestros orígenes eran el cielo o la tierra, tú derrotaste a los conceptos. Tu existencia es una herida a los doce dioses del Olimpo. Pero ¿qué tal ahora? ¿de qué lado estás?
Atila: Fui convocada aquí a través de mi conexión con Gudao.
Stheno: Ya veo. Así que estás del lado de los humanos. Ser arrebatada antes de poder regresar debe ser una gran molestia.

A Atila no le importa ni la mitad de los Stheno está hablando. Ni tan siquiera sabe mucho sobre sí misma. A lo mejor se debe a que como un Espíritu Heroico es sólo un recorte del original, por lo tanto, imperfecto. Sólo recuerda ser el Gran Rey de la Destrucción, cabalgando desenfrenadamente a través de las llanuras, no un gigante caído de las estrellas. Stheno supone que los datos fueron corrompidos, lo que es un golpe de suerte.

Atila: Aunque puedo ser la Destrucción encarnada, un mecanismo para destruir civilizaciones, que todo llegue a su fin aquí me resulta desagradable. No quiero acabar como algo que sólo conoce su espada.
Quiero galopar como el viento sobre los prados de un campo. Quiero vestirme de novia. Quiero intentar algo delicioso. Yo no quiero que las cosas terminen así.
Stheno: Ah, pero qué giro de los acontecimientos. Con todo lo que ha pasado, sólo había pensado en ti como la encarnación de la Destrucción. Quién diría que escucharía tales palabras de un alma muerta convertida en Espíritu Heroico. Si es así, te debo una disculpa.
Lo siento, doncella de los prados, que lleva por nombre “Atila”. Hace tiempo que eres un ser humano.

---
Con los Pilares. Orias no comprende por qué se han reunido en su contra una mezcla de Espíritus Heroicos y almas sin nombre “que no conocen el verdadero valor de la Era de los Dioses”. Menos entiende por qué están ganando. Rómulo responde que, como encarnación de Roma, no tiene ningún motivo para perder contra algo tan retorcido como tentáculos de miedo y desesperación.
Rómulo: Una lástima, supongo. Además—
Nerón: ¿Qué sucede, Divino Ancestro? ¿Por qué repetidamente vuelves tu mirada carmesí en otra dirección?

Todo empieza a temblar.

Boudica: ¡Ese sonido! ¡Algo cae del cielo sobre los Pilares!
Jing: ¡Qué increíble poder!

Un enorme destello de luz.

Nerón: ¡Una columna de luz a rasgado a los Pilares demoniacos! ¡nunca había visto algo tan deslumbrante! ¿Qué es esto?

A poca distancia de los actores principales.

Atila: Teardrop Photon Ray [Estrella de Lágrimas, Espada del Dios de la Guerra]

Atila comenta cómo el ataque es un poco excesivo, teniendo en cuenta su tarjeta, pero es un buen primer strike. Entonces llama a  los romanos, diciendo que mientras ella aparece para destruir, esta vez no es en contra su civilización. En cambio, hará de la destrucción una acción constructiva.

Nerón se da cuenta que está contemplando el poder de la espada de Atila. Comenta cómo este golpe contra los pilares ha cambiado el ambiente de la escena, declarando que la perdedora es ella. Inmediatamente se confunde con sus propias palabras, no sabe por qué lo dijo, supone que es una referencia a Extella.

Mientras tanto, Boudica se asombra ante el poder del Noble Fantasma de Atila y piensa que no es la primera vez que lo ve. Lu y Espartaco están muy emocionados, Jing apenas puede contenerlos para que no persigan la energía mágica. Pero entonces se da cuenta de que el poder de los Pilares sigue intacto, así que les permite seguir sus instintos. Lu ruge, en presumible deleite.

César: Divino Ancestro, esa fue la Espada de Marte ¿verdad?
Rómulo: Mmm. No te equivocas.
Nerón: Marte… Oh, ahora que lo pienso, Atila era como conocido como el Dios de la Guerra por alguna razón…
Rómulo: Parece que no lo saber, Nerón. Esa es la verdadera espada de mi padre, el Señor de la Guerra.  

Nerón se sorprende y Rómulo explica cómo Teardrop Photon Ray es una manifestación virtual del mismo Marte, en el punto más alto de su órbita, balanceando una espada de luz gigante. En tiempos antiguos era la forma física del concepto de batalla. Si Atila es capaz de usar ese ataque, es posible que su poder se ha combinado hasta cierto punto con el de Marte. Ha pasado mucho tiempo desde que vio tal golpe. En su opinión, el poder de Atila es inferior al de Marte.

Boudica: ¿Manifestación virtual de un Espíritu Divino? Jajaja, debes estar bromeando.
Nerón: No entiendo muy viene esto, pero ... pero, si es el Dios de la Guerra debe ser fuerte, ¿verdad Divino Ancestro?
Rómulo: De hecho.
Nerón: ¡Excelente!

Nerón reflexiona sobre el pánico que le hubiera causado si Atila hubiera alcanzado la capital romana. Pero no importa, ahora Atila es un aliado. Y eso es como tener a Marte como aliado. La victoria está asegurada. Los soldados se emocionan al escuchar eso, y piden las siguientes instrucciones.

Nerón: Esta será la última pelea. Pero antes de eso.
Gudao, deja este lugar a mi Legión. Debes seguir avanzando. El mundo no debe terminar.
¡Todos los caminos conducen a Roma! ¡Avanzar! ¡Conquistar! ¡Y a medida que te abras camino, asegura el futuro de Roma!
---


Nerón & Calígula